Cuidados:
Luz indirecta brillante:
La Beaucarnea o Pata de elefante, aprecia los espacios muy luminosos. Se adapta bien al sol suave de la mañana o última hora de la tarde, pero evita las horas centrales para no quemar sus hojas. Con buena luz, crecerá más compacta y con un follaje más abundante.
Riego muy moderado:
Regar solo cuando los primeros 5–7 cm del sustrato estén completamente secos. Su “bulbo” almacena agua, por lo que un exceso de riego puede dañarla rápidamente. En primavera y verano suele regarse cada 2–3 semanas, y en invierno incluso menos. Siempre es mejor quedarse corta que pasarse.
Humedad ambiente normal:
Es una planta de climas secos, así que no necesita humedad elevada. Evita pulverizar sus hojas: no lo necesita y podría favorecer la aparición de manchas.
Prefiere un sustrato muy drenante, tipo mezcla para cactus con arena o perlita. Su crecimiento es lento, concentrando energía en el engrosamiento del tronco. Con el tiempo desarrollará una melena de hojas largas y arqueadas que le dan ese aspecto tan icónico.